Historia y Orígenes: El texto japonés "bon-sai" significa literalmente "árbol en bandeja". Los primero bonsáis llegaron a Europa a finales del siglo XX, como una curiosidad de Oriente, pero sólo en los últimos años ha ido ganado reconocimiento y una creciente popularidad. Hoy podemos encontrarlos en la mayoría de de los centros de jardinería y viveros, e incluso en los grandes almacenes.
Todos hemos visto en las zonas altas de montaña, en el límite del arbolado, algún pino creciendo entre las rocas al borde de un precipicio. Su tamaño es reducido, el tronco se inclina en la dirección del viento y sus ramas se retuercen. A pesar de su aspecto, no se trata de una variedad enana, sino de una forma de supervivencia. Este fenómeno de adaptación a circunstancias adversas, normal en la naturaleza, fue observado por los chinos. Alrededor de los siglos II y II a.C., en el curso de la dinastía Han, hay testimonios de la existencia de los bonsáis por lo que se supone que su origen se remonta a tiempo muy anterior. La técnica, como muchos otros elementos de la cultura china, pasaron después a Japón, donde adquirió su nombre actual y se desarrollarón de manera más completa. A partir del siglo X, los monjes budistas se dedicaron con especial interés a esta forma particular de la jardinería. En 1878, llegaron a Europa, los primeros ejemplares de bonsáis. Pero, el concepto bonsái, no comenzó a entenderse hasta principios del siglo XX. Arte y Filosofía: En el huerto el principal fin de todas las actividades es obtener un producto comestible o un paisaje natural con objetivos estéticos. En el bonsái, el fin último perseguido no es el propio bonsái. El cultivo del bonsái, debe entenderse dentro de la estética japonesa, donde los elementos filosóficos y religiosos desempeñan un papel relevante. En este caso, el bonsái, es un reflejo de otro resultado de tipo filosófico, manifestado en una porción de naturaleza en miniatura, de formas forzadas o doblegadas, pero no artificial. Este enfoque hace que el árbol obtenido, sea el resultado de un largo proceso de análisis de la relación de la persona con la naturaleza, pasando por una serie de etapas, donde la religión y la filosofía son elementos de gran peso. Tipos de bonsái: De forma genérico podemos clasificarlos en tres grupos: Unos son los llamados "en cascada", otros son pequeños bosquetes y finalmente, están los ejemplares aislados. Ésta es únicamente una clasificación muy global ya que existen multitud de estilos de bonsái según su forma.
Obtención: - A partir de semilla: Es el método más lento pero permite actuar sobre la planat desde el principio. Una de las especies adecuadas a este procedimiento es el abedul. - Por esqueje: Esta técnica es sencilla, aunque exige delicadeza. Es una técnica utilizada en jardinería igualmente aplicable al bonsai. El procedimiento es el mismo que se sigue con cualquier otra planta. Los sauces, los olmos o los chopos son especies que dan buenos resultados con esta técnica. - Por acodo: Se trata de un procedimiento de multiplicación vegetativa. Una rama tendida del árbol madre se sujeta en el suelo, se cubre de tierra y su extremo se fija a un rodrigón para que crezca recta. La parte enterrada echará raicillas y posteriormente se separará de la planta madre. - Por injerto: Esta técnica requiere cierta experiencia y algunos conocimientos prácticos de jardinerica. Bien aplicada da excelentes resultados. Existen diferentes procedimientos segúnas las especies, aunque el procedimiento es similar en todas ellas. Labores de formación: - Alambrado o ligadura: Consiste en atar el tronco o las ramas para cambiar su dirección de crecimiento. Para ello se utilizan alambres de latón o de cobre de distintos grosores y se les da forma con unas pinzas. - La poda: Es una de las operaciones más importantes. Consiste en cortar determinadas partes de la plante, ya sea el tronco, las ramas, los brotes o las hojas, con el objeto de elimitar todos aquellos elemntos sobrantes para el conjunto y al mismo tiempo ir reduciendo las dimensiones de muchos de ellos. La técnica es en esencia la misma que se aplica en la jardinería convencional. - El trasplante: Se realiza sólo las veces imprescindibles para evitar un excesivo debilitamiento. Se trasladará a un recimiente apropiado a sus dimensiones y en el momento en que la planta se encuentre en su máximo vigor (comienzos de la primavera), ya que el trasplante es una operación que somete a la planta a un gran estrés. Abonos y riegos: Lo mismo que sucede con todas la plantas en la naturaleza, los bonsáis absorben del suelo los nutrientes que necesitan. Pero, en este caso, la cantidad de sustrato es muy limitada. Esto exige la adición de aquellos elmentos que la planta necesite: nitrógeno. fósforo, potasio, hierro, magnesio,... Una de la mejores maneras de abonar la tierra del bonsái es mezclar el fertilizante con el agua de riego para que se distribuya de manera uniforme. Los abonos orgánicos en forma sólida, se disuelven lentamente, con lo que la planta los aprovecha en su totalidad. Como norma, deben aplicarse a una distancia intermedia entre la base del árbol y el borde del recipiente. El agua disuelve los compuestos químicos del suelo de forma que las raices puedan absorverlos. El agua de lluvia es la de mejor calidad para el riego. La cal del agua del grifo es muy perjudicial para la vida de la planta. Los riegos serán frecuentes por la misma razón antes expuesta (escasez de sustrato). En época de calor, será al menos una vez al día. En invierno podrá suspenderse el riego durante algunos días. ¿Te atreves con el tuyo? Bibliografía: El bonsái. Tu jardín, Susaeta ediciones. |