No todas las plantas que acumulan agua y se defienden mediante pinchos pertenecen a la familia de los cactus y no todos los cactus son plantas espinosas. Los cactus son un tipo de plantas suculentas, también conocidas como plantas crasas, cuya característica principal es que almacenan agua en su raíz, tallo u hojas que engrosan para tal fin. Gracias a esta particularidad pueden sobrevivir en entornos secos donde para otras plantas sería algo imposible. Las suculentas no están emparentadas, no se trata de una clasificación genética, sino de un término con el que se conoce a este tipo de plantas que han sufrido una evolución convergente. Las principales familias de plantas suculentas son las aizoáceas, las cactáceas, las crasuláceas y las euphorbiáceas. Las cactáceas, conocidas como cactus o cactos, son plantas suculentas en su gran mayoría espinosas que provienen casi en exclusiva del continente americano. Sabemos si una planta pertenece o no a la familia cactaceae por la presencia de areola. Las areolas dan origen a las espinas que sirven a la planta como protección extra, además de proporcionar sombra a la planta y retener algo de aire fresco en el tallo. Algunos cactus no presentan espinas pero sí unos pequeños gloquidios que contienen afiladas y cortas vellosidades que pueden pincharse en la piel. Se cree que las areolas son una evolución altamente especializada de las ramas de la planta quedando reducidas a simples yemas, cuyas hojas terminaron convirtiéndose en espinas que le permitían a la planta protegerse de la depredación y reducir la pérdida de agua. De las areolas surgen las flores, en su gran mayoría de gran belleza. La fotosíntesis se realiza en el propio tallo y sólo en el tallo, que a su vez sirven de depósito de agua.  Suelen cultivarse en jardines ornamentales conocidos como xerojardines o cactarios. Una de las pocas cactáceas que se cultivan por su fruto es el higo chumbo, perteneciente al género de las Opuntia, que junto a las Pereskioidae, Maihunioidae y Cactoidae constituyen las cuatro subfamilias en las que se dividen los cactus. Hay más de 200 géneros con cerca de 2500 especies, en su mayor parte adaptadas a climas áridos.
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